miércoles, 15 de septiembre de 2010

New York Fashion Week


En estos días se ha celebrado en Nueva York una de las pasarelas más importantes del mundo, la New York Fashion Week. Allí unos 90 diseñadores han presentado sus propuestas en el conocido Lincoln Center de Manhattan, sede de la Ópera Metropolitana de Nueva York. Después de haber echado un ojo a los desfiles que más me interesaban, os hago un pequeño resumen de lo que más me ha llamado la atención o, lo que es lo mismo, de lo que me plantearía comprar si fuera una de las afortunadas vip que asisten a estos desfiles en front row.

Me ha gustado mucho la propuesta de Anna Sui, muy femenina y de inspiración hippy con algún que otro toque indio. Sus vestidos son perfectos para un atardecer playero con sandalia plana o para ir a una fiesta con taconazo de vértigo.



Sueño con los vestidos de Hervé Leger by Max Azria en tonos emplovados, con transparencias y algunos, un poco más atrevidos, hasta con faldas armadas.



Jason Wu, uno de mis favoritos propone faldas que parecen estar hechas de pétalos de rosas. Viste como siempre a una mujer sofisticada y en algunas de sus propuestas vemos como la tendencia de gafas nerd se mantiene para largo...



Parece que este tipo de faldas estarán en tendencia porque las hemos visto muy similares en el desfile de Mulberry, me encantan...

Puede que el nombre de Alexander Wang no suene tanto como el de otros grandes de la moda americana, pero este joven de ascendencia china está arrasando entre las celebrities por su buen manejo del street style. En su colección predominan el blanco, los tonos arena y un precioso verde jade.


El escote corazón sigue en alza tal y como vemos en la colección de Marchesa, lo mismo que los vestidos drapeados y de inspiración helénica. Por todo lo que he visto me atrevo a decir que el color de la próxima temporada será el blanco.





Deslumbrada me he quedado con los impresionantes vestidos de alfombra roja de Monique Lhuillier, una filipina con raíces francesas especializada en diseño de novia.




Ha estado bien conocer las propuestas de la pasarela de Nueva York para motivarnos antes de Cibeles. Hoy se ha estrenado la pasarela madrileña con el EGO, aquí las nuevas promesas de la moda española presentan sus colecciones.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Vogue Fashion´s Night Out

Y por fín llegó la noche en la que los amantes de la moda nos encontramos más que nunca en nuestra salsa... La cita fashionista tuvo lugar el jueves en varias zonas comerciales de la capital. A las 20:45 comenzamos el itinerario que habíamos trazado unos días antes mientras disfrutábamos de un delicioso sushi del Mercado de San Miguel (muy necesario para inspirarse). BDBA fue la primera parada, presentaba un adelanto de la colección que podremos ver a principios de Octubre. Me encantaron las chaquetas de cuero y los chalecos de pelo de oveja... Nos invitaron a un mojito mientras fichábamos nuestras próximas adquisiciones.



Después dimos un paseo por la Calle Claudio Coello, nos llamaron la atención las fiestas de la tienda Castañer y de Etro, pero nuestro objetivo era otro: Manoush. Allí Champagne Mumm Rosé y dulces para acompañar. La colección de Otoño-Invierno es muy especial, en la línea de la firma francesa.

El callejón de Jorge Juan fue uno de los puntos calientes del evento de Vogue. La tienda American Vintage presumió de música en directo con un grupo de flamenco animando la fiesta.

La calle Serrano era otro hervidero. Vimos al diseñador de Loewe, Stuart Vevers, pinchando discos en la tienda de mujer. Me llamó la atención ver en varios escapararates uno de sus bolsos "estrella"... ¿De verdad siguen pensando que nos vamos a ir al mercado con el Papelle Bag?


De camino a la zona de Salesas pasamos por Marc Jacobs, allí macarons y champagne para todo el mundo. Benny Room tenía en su puerta un puesto para degustar algodón de azúcar y dentro, más sorpresas...


Sobre las 22:00 horas llegamos a Yube, una de mis favoritas en Madrid. Transformaron la tienda en un bar "de moda". Una barra de mojitos, una maquilladora de Bobbi Brown a la que no le faltaban voluntarias y máscaras por todas partes (el leit motiv de la fiesta era Masquerade Party). Disfruté viendo la nueva colección aunque, la verdad es que hacía tan solo unos días que me había pasado por allí para ver las cazadoras de Moncler.





En la calle Barquillo nos deslumbraron los collares babero que había en la tienda del maquillador David Francés. Son de una diseñadora de Barcelona llamada Titina. Me encantó su pequeña concept store: moda, maquillaje, cosmética, joyas, tocados y asesoramiento personal.


Ya de camino a casa parada en David Delfín donde había gin session. Tiene una colección de punto preciosa. Algunas pueden dar fé de ello...

De camino a casa pasamos por Anjara, la colección de abrigos de piel es espectacular. Más compras, regalos y una invitación para ver su próximo desfile en el programa off de Cibeles. ¡Gran noche! Y la pregunta es: ¿No se podría hacer una vez al mes?

domingo, 5 de septiembre de 2010

Una tarde en la Valencia Fashion Week

Estuve unos días de paso por mi querida ciudad para poder acudir a la pasarela de la Valencia Fashion Week. El plan era ver el desfile de Alex Vidal Jr. y dar una vuelta para respirar el ambiente de uno de los eventos más importantes de la ciudad mediterránea.


En mi opinión la propuesta del valenciano abusó un poco de los cuadros vichy en capas, chaquetas, mangas y faldas. Los tonos grises, lilas y azules dominaron la línea cromática de una colección ambientada en el París nocturno. De hecho, la pasarela recreaba una calle del famoso barrio de Montmartre de la capital francesa. A pesar de ser el plato fuerte de la tarde del miércoles, me quedé con ganas de ver prendas más trabajadas. O al menos eso pensaba, hasta que aparecieron en escena unos bonitos vestidos drapeados que cerraron el desfile.



En el Kissing Room pudimos disfrutar de un vino valenciano de Bodegas Murviedro, que fue creado por y para mujeres hace un año más o menos. Se llama Alba, es suave y afrutado. Cuando asistí a su presentación en marzo de 2009 me pareció algo tópico que siempre asocien las mujeres al vino blanco, yo particularmente prefiero los tintos. Pero he de reconocer que éste me gusta mucho y que ya lo había comprado en más de una ocasión.



La VFW2010 estuvo de lo más animada, allí intercambié impresiones con Macarena y Mª Carmen (blogger de Tocados Carmen Subirats), las dos estaban guapísimas.


Las tres coincidimos en que el collar babero y el broche que lucían Laura y Blanca Fitera eran absolutamente espectaculares. No pude evitar acercarme a ellas para decirle a Laura lo que me gustaba su collar, me dijo que ambos eran diseños de su hermana Blanca. Están hechos de cristales de swarovski y de piezas de joyería vintage. Muy atentas porque parece que los van a vender en Nueva York. La marca está en proceso de creación, espero que conozcamos más detalles pronto...


Ha sido la 9ª edición y 30 diseñadores, valencianos y de toda España, han presentado sus propuestas para la Primavera-Verano de 2011. Una de las novedades más importantes ha sido la presencia de José Castro, uno de los diseñadores más reconocidos internacionalmente que ha colaborado para marcas como Alexander MacQueen for Givenchy. Os muestro algunos los looks que se pudieron ver en la pasarela por cortesía de la VFW2010.



En Febrero más. La próxima cita con la pasarela será en Madrid del 17 al 22 de septiembre en Cibeles. Ya estoy acreditada para trabajar y desde aquí os daré cuenta de todo lo que vea...

miércoles, 1 de septiembre de 2010

De "châteaux" por Burdeos

Para los amantes del vino, de la buena mesa y de la arquitectura refinada, Burdeos es un destino perfecto. Llevaba mucho tiempo queriendo hacer una escapada al sur de Francia después de haber disfrutado del enoturismo en La Rioja. El momento llegó de forma inesperada, sin casi tiempo para preparar el viaje y las visitas a los châteaux, pero con una conexión a internet vía iPhone se pueden hacer milagros...

Salimos de Valencia y como teníamos que hacer parada en Madrid decidimos comer en Burgos. Damos fé, de que la barra de Casa Pancho puede presumir de tener algunos de los mejores pinchos de la ciudad. Nos quedaban bastantes horas de viaje hasta la tierra del vino así que, la mejor opción, era hacer noche cerca de Francia. Hondarribia es un pueblo precioso que viene de paso, allí continuó el festival de pinchos en el Gran Sol y, aunque cenamos fenomenal, nos quedamos con ganas de probar el restaurante de La Cofradía de Pescadores. Habrá que volver y si hay tiempo pasar por La Alameda, un lugar que según mi sibarita amigo Rafa es "miel de romero".


Al día siguiente teníamos casi tres horas a nuestro destino y como no somos amigos de las prisas, hicimos un alto en el camino para comer en Biarritz. Tras mucho mirar nos decantamos por Le Bar Du Marché, un sitio pequeño y coqueto en el centro en el que no paraban de sacar bandejas de ostras...


A media tarde por fín llegamos a Saint-Émilion, un pueblecito medieval en el que todo gira en torno a la cultura vinícola. Está a unos 35 km de Burdeos y es una de las zonas productoras de uva más importantes junto con Médoc, Graves y Pomerol. A mí me parece la más auténtica y además, es patrimonio mundial de la UNESCO. Un lugar precioso que no podéis dejar de visitar.


Lo ideal es pedir la guía de châteaux en la oficina de turismo y reservar visita en los que más os interesen. No todos ofrecen una cata después así que, es mejor asegurarse. Ahí van unas cuantas recomendaciones para disfrutar de los placeres de la zona...


El Château de Franc Mayne me parece una de las bodegas más completas, el enclave es magnífico, hay posibilidad de alojarse allí mismo y despertar rodeado de viñas. Echad un vistazo a la página de su relais: http://www.relaisfrancmayne.com/. Tan solo tiene nueve habitaciones y cada una está dedicada a un tema. Qué pena haberlo descubierto el último día...



Me hacía mucha ilusión visitar el Château Cheval Blanc porque su vino está catalogado como uno de los mejores del mundo y además, es propiedad del grupo Louis Vuitton. La denominación de origen de Saint-Émilion tiene su propia valoración: Grand Cru, Grand Cru Classé, Premier Grand Cru Classé B hasta Premier Grand Cru Classé A. Los caldos que reciben ésta última etiqueta son excelentes y por lo tanto muy caros. Una botella de Cheval Blanc, que tiene la máxima clasificación, puede alcanzar los miles de euros así que, es comprensible que no se realicen catas y que las visitas sean exclusivamente para compradores. Mi gozo en un pozo, al menos pude verla por fuera. Se encontraba inmersa en una gran obra a cargo de Christian de Portzampac, ganador del Premio Pritzker, el Nobel de la arquitectura.



Más de uno cuando piense en los vinos de esta zona pensará en el legendario Château Petrus, ¿o no? Pues desafortunadamente tampoco se puede visitar. Una pena, la bodega está en Pomeral y tan solo produce unas 30.000 botellas al año. Los expertos dicen que en estos momentos es "el vino más caro del mundo".

La arquitectura es ya un motivo más para visitar bodegas u hoteles. Si en España contamos con grandes ejemplos, como el de Franc Gehry en Marqués de Riscal o Calatrava en Bodegas Ysios, Burdeos no íba a ser menos. Jean Nouvel está trabajando en el Château La Dominique y desde hace algunos años ya podemos ver la nueva cara de otros como Lafite-Rothschild gracias a Ricardo Bofill. Por esta razón y gracias a la aplicación iPhone de Relais & Château visitamos el hotel Le Saint-James en Bouliac. Un edificio atípico inspirado en los antiguos secaderos de tabaco de la región firmado por Nouvel. He de decir que después de haber estado en Hostellerie de Plaisance en Saint-Émilion, quedamos un poco decepcionados. Éste último sí nos encantó, un hotel pequeño con un lujo acogedor y unas vistas espectaculares. Su punto fuerte, el restaurante de dos estrellas michelín.



En las zonas productoras vecinas como Médoc también hay lugares de parada obligada. Nuestra idea era ir al Château Margaux, uno de los más antiguos y de gran reconocimiento. Fines de semana, agosto y vendimia cerrado. ¡Qué decepción! Muy cerca de allí estaba el Château Palmer, también en el pueblo de Margaux. Como no pudimos ir al primero ya no nos acercamos, eso sí, quedan pendientes para la próxima escapada. Lo mismo en Graves en el Château Haut-Brion que se encontraba en plena remodelación. Están a una hora de Saint-Émilion, sin pérdida si prestáis atención al paisaje. Fijaos en la etiqueta de Château Palmer, es imposible no reconocerlo.



Para comer descubrimos algunos sitios interesantes gracias a las recomendaciones de Paco Berciano en su blog. L´Envers du Décor es un buen sitio para cenar y copear vinos de la zona. El magret de pato en salsa de frutos rojos estaba exquisito.


Los restaurantes que están en la parte baja del pueblo también son aconsejables, hay una gran terraza en la que se puede picar algo mientras se escucha música en directo (al menos en verano). No dejéis de probar los quesos franceses y el foie. También fuimos a Le Clos du Roy, prometía mucho pero creo que no estuvimos muy acertados en la comanda.



En cuanto a alojamiento además de los que os he citado anteriormente hay algunos hoteles interesantes que son: Le Logis de la Cadène (de tan solo cinco habitaciones), el Palais Cardinal y el Relais Spa Grand Barrail. Y por cierto, si os gustan los balnearios, muy cerca de la ciudad de Burdeos se encuentra el hotel de lujo Les Sources de Caudalie. Tiene el primer spa de vinoterapia del mundo y hay tratamientos de todo tipo, incluido uno específico para parejas. Una oportunidad única para sumergirse en una barrica.


Y por supuesto no dejéis de pasear por los viñedos, de probar algún grano de uva (son una delicia), de comer macarons, de comprar vino en las decenas de tiendas que os vais a encontrar y sobre todo de disfrutar. Espero que mis recomendaciones os sean útiles si decidís hacer un viaje a la Aquitania francesa.